En este blog os hablaré de las cosas que me apasionan: viajar, leer, los hoteles, restaurantes y los sitios bonitos. No hay nada mejor que poder 'disfrutar' de ello con mi pareja, familia y amigos.


lunes, 4 de marzo de 2019

CADIZ, LA TACITA DE PLATA

Ya que estamos en carnaval, hoy os recomiendo visitar la preciosa ciudad de Cádiz.
Hace ya años que llaman a Cádiz, la tacita de plata.
Aunque hay muchas teorías sobre este nombre, una de ellas es que en el siglo XVII, se pintaban las fachadas de las casas en blanco. Cuando brillaba el sol, se reflejaba de forma especial en las casas y al observar la ciudad desde lejos parecía brillar como la plata. Una ciudad preciosa muy conocida por su Carnaval.


Cádiz es la ciudad más antigua de Occidente, pero también muy cosmopolita. Hay mucho que ver en Cádiz, su recinto amurallado, sus playas, ambiente, casonas, plazas, museos, castillos, jardines, cada rincón es especial. 






L
a gente es muy amable, simpática y servicial....¿Os animáis a dar un paseo por Cádiz?


Catedral de Cádiz
(la Catedral Nueva).

Se encuentra en pleno centro del casco antiguo. Se mandó construir por orden de Alfonso X El Sabio. Bajo el altar mayor se encuentra la cripta (impresionante) excavada en parte en la roca bajo el altar mayor, donde se encuentra enterrado Manuel de Falla. 


No dejéis de subir al campanario, la vistas son inmejorables para contemplar la ciudad. Con la misma entrada podréis visitar la catedral.


Y si coincide que tocan las campañas...¡taparos los oídos!.



En la plaza, frente a la catedral hay numerosos bares y cafeterías.




Aquí encontraréis la famosa pastelería Casa Hidalgo. 


No dejéis de probar sus riquísimas empanadas (especialidad de la casa desde 1940). ¡Son buenísimas!.


Entre semana merece la pena visitar el Mercado central al lado de la Plaza de las Flores. Yo no pude verlo ya que era domingo pero dicen que merece la pena para ver el ambiente local.

Teatro Romano. En el Barrio del Pópulo. Es el segundo más grande de los teatros romanos, sólo lo supera el Teatro de Pompeyo, en la ciudad de Roma.

La Plaza de San Juan de Dios, donde se encuentra el Ayuntamiento.



La torre Tavira, una torre mirador de estilo barroco. Dispone de una cámara oscura, para poder disfrutar de una preciosa panorámica 360º de la ciudad.


Gran Teatro Falla. Es de estilo neomudéjar. En el barrio de la Viña. Sede de los populares carnavales gaditanos.


El Oratorio de San Felipe Neri, donde se proclamó la primera constitución, española llamada popularmente "La Pepa".


El Barrio de la Viña, el más popular del casco antiguo, siendo en sus inicios unos viñedos y en el siglo XVIII poblado de pescadores.
Aquí os recomiendo un lugar que me encantó para comer La isleta de la Viña. 



Un lugar para comer, cenar, tapear acompañado de grandes profesionales  y con una carta diferente a lo de siempre, un lugar para repetir. Ofrecen por las noches también música en directo.
Un local monísimo y diferente.


Y sus tapas y raciones riquísimas (el salmorejo espectacular).





Si queréis dar un paseo relajante y disfrutar, el lugar perfecto es el Parque Genovés y la Alameda Apodaca, lleno de árboles y gran variedad de plantas, fuentes y estatuas.




En cuanto a las playas, hay una que me encanta y es el sitio ideal para finalizar la visita de esta ciudad y ver la puesta de sol en la Playa de la Caleta.


El mar, la gastronomía, el Carnaval, los vestigios arqueológicos
… hacen de Cádiz una ciudad con un gran atractivo turístico.
!No os la perdáis! 











lunes, 25 de febrero de 2019

TOPA SUKALDERIA, SABORES LATINOAMERICANOS Y VASCOS.

Dejamos atrás San Valentín y empezamos con los preparativos de carnavales.
Unos días para salir a cenar y disfrutar entre amigos.
Por eso os propongo una cena en un restaurante que está de moda con mucho ambiente y acogedor en Donostia-San Sebastián, original y divertido Topa Sukalderia.


En el barrio de Gros, en una calle un poco escondida, se encuentra Topa Sukalderia un restaurante donde el País Vasco y Latinoamérica se encuentran con una propuesta gastronómica en manos de Andoni Luis Aduriz, chef de uno de los mejores restaurantes del mundo.


Un formato de restaurante muy diferente ideal para ir con amigos. Un lugar para disfrutar, saborear y pasarlo bien.

Un comedor sencillo pero muy especial, cocina a la vista, con un mural del artista guipuzcoano Judas Arrieta, un conocido artista contemporáneo que hace pintura, murales, esculturas... 




Es un local moderno y distinto de otras propuestas que hay actualmente en la ciudad. Un espacio con mesas altas y bajas, sin manteles, con sillas construidas con materiales reciclados.


El personal súper amable y muy sonriente, todos uniformados de Loreak Mendian y música con un DJ local.


La carta de Topa, titulada El Papeo, la componen un listado de platos pensados para compartir, lo que os permitirá probar varias cosas.

Lo ideal es dejaros aconsejar para derivar en un menú degustación del que todos podréis disfrutar.
La cocina de Topa se basa, más o menos, en cómo prepararía un vasco de hoy algunas de las recetas tradicionales de la gastronomía latinoamericana.

Algunos platos están pensados para que el comensal participe, como el Guacamole, donde os ofrecen los ingredientes para terminar su elaboración, muy divertido.


El bacalao riquísimo, y las quesadillas buenísimas.





No dejéis de probar cualquiera de los platos de parrilla, los sabores son una auténtica delicia.




Además tienen fabulosos vinos chilenos.


En la planta inferior se encuentran los baños...un lugar donde tampoco deja la música de sonar...


El restaurante está lleno de detalles curiosos.




Os animo a conocer Topa.
Tal y como está escrito a la entrada del restaurante, Topa celebra con recetas, platos y cocteles, los siglos de historia que nos unen a vascos y latinoamericanos, así que ¡entra y vívelo!. Yo ya he estado 3 veces y volveré.
¡Feliz Carnaval!






lunes, 18 de febrero de 2019

NO HAY QUIEN SE RESISTA A OPORTO


Si Lisboa es decadente, Oporto es aún más decadente, quizás por eso me gustó tanto. Con el Atlántico a las espaldas, combina el encanto de su centro medieval con una arquitectura de vanguardia, una animada vida nocturna y mucho carácter, por eso no hay quien se resista a visitar esta ciudad, ideal para una pequeña escapada. Una ciudad que puede verse en un día, o en 2 (con más tranquilidad).



En la zona Alta os recomiendo visitar con calma La Catedral, monumento Nacional, situada en el barrio de Batalha, junto a las murallas que tiempo atrás protegieron la ciudad. Fue construida en siglo XII, reconstruida un siglo más tarde y reformada en estilo barroco en el siglo XVIII. Aquí fue bautizado Enrique el Navegante.



Una parada imprescindible en Oporto es la Estación de San Benito, y no precisamente para coger el tren, sino para explorar esta decadente estación de tren que cuenta la historia de Oporto en azulejos pintados. Es una de las estaciones de tren más hermosas de Europa construida sobre los restos del antiguo convento de San Benito del Ave María.


Ribeira, un laberinto de callejones, cargados de historia, Patrimonio Mundial y casas de tonos claros amontonadas por la ladera.





Al llegar a Cais de Ribeira, pequeñas tascas con una vista privilegiada de la ciudad y del espectacular Puente de Don Luis 1.



Una zona muy animada con tiendas, restaurantes, es como una postal.


En esta vinatería Wine quay Bar, podéis tomar un aperitivo en su terraza degustando algún vino portugués y picar algo, jamón curado, queso, aceitunas etc…También es un lugar para disfrutar del atardecer en Oporto. La vista es inmejorable.

Un lugar fantástico para degustar platos típicos portugueses y con buenas vistas es Bacalhau, el nombre da una idea de cual es la estrella del menú en este elegante restaurante junto al río. El bacalao frito es delicioso.

Un plan muy agradable y en especial si viajáis con niños, es dar un paseo en "Rabelos" unos barquitos de madera que se construyeron originariamente para el transporte de los toneles de vino y hoy en día se utilizan para hacer pequeños cruceros por el Duero.


Nosotros hicimos el crucero de los seis puentes, un modo relajado para disfrutar de Oporto desde la cubierta de estos barcos.



Os dejo este link para que tengáis más información sobre los cruceros por el Duero.


Cuando estás en la Ribeira y miras hacia el otro lado del río lo más probable es que pienses que ese lado sigue siendo Oporto. Está dentro del distrito de Oporto pero esta parte es la ciudad de Vila Nova de Gaia, la zona de las Bodegas de vino de Oporto donde se fabrica el vino con denominación de origen de Oporto.


Para llegar a Gaia desde Oporto basta con cruzar el Puente Luis I. La forma más cómoda de cruzarlo es a pie y disfrutaréis de unas preciosas vistas.




Después de cruzar el puente no hay que perderse el paseo en el Teleférico de Gaia con sus vistas del Duero y de Oporto. Son 5 minutos de trayecto entre el extremo sur del puente y la orilla. Las vistas son preciosas y podréis haceros vuestro mejor selfie.



En Vila Nova da Gaia podréis dar un paseo por la orilla del río, o visitar algunas de las bodegas y participar en una cata, Nosotros visitamos Offley (sólo abren de Marzo a Octubre).




En Vilanova de Gaia descubrí un restaurante que me encantó Taberninha do Manel con mucha personalidad y encanto, una comida riquísima (los postres caseros para no olvidar) y una atención buenísima. 






La verdad es que Oporto es una ciudad para pasear, saborear y disfrutar de cada detalle, sus edificios, coger el tranvía...




Si vais con niños podéis acercaros al Sea life Oporto, un enorme acuario donde lo más famoso es su túnel debajo del agua para ver los tiburones.




También acercaros a la librería Lello una librería neogótica, donde empieza el barrio de Galería, lleno de bares.

El interior es mágico con una claraboya de cristales tintados y una sinuosa escalera que inspiró los libros de Harry Potter a J.K. Rowling durante su estancia en Oporto. Desde el año 2015 cobran la entrada que descuentan si compráis algún libro. 


Y por supuesto no os podéis ir de Oporto sin probar la Franceshinha del Café Majestic.




Es un plato típico que consiste en una bomba de calorías formado por una rebanada de pan rellena de diversos tipos de embutidos y carne, recubierta con lonchas de queso gratinado. Está buenísima.
Además el sitio merece la pena, es un café precioso, el más famoso de la ciudad que mantiene su belleza de los años veinte.



Os animo a visitar Oporto, os gustará.