La plaza de la Catedral está llena de terrazas y tiendecitas.
Colmar es la niña bonita de Alsacia. El barrio de La Petite Venise es Instagrameable total. Barquitos, casitas de colores con flores en cada ventana. Ahora entiendo por qué dicen que Colmar es uno de los pueblos más bonitos de Francia.
Lo más curioso de Eguisheim es su forma circular. Un pequeño pueblo acogedor lleno de casitas preciosas y rincones llenos de encanto, aquí prepárate para sacar miles de fotos. Fue el pueblo que más me gustó. Es como una postal viva.
Pequeño y menos turístico, y un ambiente tranquilo que lo hace especial.
Con mucha historia, es más medieval, con un puente que cruza el río y un castillo en lo alto. Kaysersberg tiene ese aire romántico de película antigua. Perfecto para pasear al atardecer.
Fue escenario para diseñar la Bella y la Bestia. ¡Y no me extraña! Lleno de fachadas medievales, y casitas de cuento por todas partes. Un lugar muy fotogénico.
Es el pueblo de las fortalezas con tres castillos en las colinas que vigilan el pueblo. Con mucho ambiente, tiendas de productos locales y pequeñas bodegas, muchas plazas y con un casco histórico que parece de postal.




















































